-Cuando era pequeña sólo deseaba una cosa. Crecer. Quería que sucediera deprisa. Pero ahora no sé para qué a servido todo esto. Hacerme mayor. El futuro es como una sala de espera. Como una gran estación, con bancos, con corrientes de aire y detrás de los cristales un montón de gente que pasa corriendo. Sin ver. Tienen prisa. Cogen trenes o taxis. Tienen un sitio donde ir alguien con quien encontrarse y yo me quedo sentada esperando. -¿Qué espera? -Que me ocurra algo...