Mostrando entradas con la etiqueta MI CELULAR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MI CELULAR. Mostrar todas las entradas

viernes, 13 de enero de 2023

¿Prioridades para soñar?


-¿Cómo un televisor es mucho más importante que una cama?
-Es simple, la cama te deja en el  barro, la pantalla te saca de aquí.






Capheus y Kala
Sensei 8 (Serie de Netflix)

miércoles, 11 de enero de 2023

Mira por la Ventana...







 


-Eres tan afortunada. Estás volando por encima de las nubes.
-Privilegiada.
-No. Afortunada.
.Desearía que el mundo fuera más simple.Y ¿si pasa algo terrible por volver?
-Mira por la ventana. Esas nubes son de verdad. Y ¿qué pasa si algo maravilloso ocurre?


Riley and Capheus          

Sense8 (Serie de Netflix)

Capítulo 7




jueves, 28 de enero de 2021

Cuando...


Cuando veinte minutos parecen una eternidad soñada...

Cuando ante tanta modernidad extrañas el sabor de imágenes sencillas y delicadas...

Cuando la vorágine de la vida te alcanza y quieres darle la espalda...

Cuando la vida es demasiado corta para las personas que amas...

Cuando...cuando te das cuenta mirando ese simple café...que somos una mancha minúscula desapareciendo cada día un poco más entre las manos del destino...

Cuando...

Cuando lugares hermosos te dan respiro durante horas...




sábado, 23 de enero de 2021

CUADERNO 4 (Decadencia)

                                                                  Una "Villa" en Buenos Aires


La decadencia a nosotros no nos atrapaba. La veíamos de lejos.
A veces alguien la fotografiaba.
Pero no iba con nosotros.

La decadencia se intuía. Se respiraba.
En el día a día.
En el tú a tú.
En las esquinas.
En los niños invisibles.
En las personas de otro mundo.

Vivíamos de espaldas a la decadencia. Porque nosotros no éramos ellos. 
No éramos el vecino sin trabajo, ni el cartonero, ni el indigente.

Nosotros vivíamos mirando imágenes hermosas; de casas de personas como "nosotros" que tenían muchos likes y muchos kilos de seguidores. 
De fotografías de viajes soñados, de zapatos de tacón que jamás nos pondríamos, de trabajos bonitos con fotos de estudio hechas con celular.

Vivíamos de la vida de las fotografías de los demás.

La decadencia no se nos pegaba, porque en las fotos de los dispositivos no llegaba.
Y si lo hacía...nos conmovían; Un minuto, un segundo...quizás leíamos...o no...porque el arte de leer y de comprender era un viejo truco de cincuenta años atrás. Que ya había perdido su magia.

Pero la decadencia estaba ahí...y se iba instalando. Más rápido de lo que jamás imaginamos. De lo que jamás creímos.

La historia pasada ya no importaba. Fuimos la generación de la vanidad. De la prepotencia.
Nunca creímos en la historia.
Fuimos absorbidos por una tecnología que conspiró desde el principio contra nosotros mismos. Alentó esa decadencia.
De otras miles de maneras.
Y la propagó.
Como un virus.
Como todos esos virus que vinieron tras el primero.

Creo que mientras vivíamos nuestra propia decadencia, ni siquiera ahí nos dimos cuenta.

viernes, 20 de diciembre de 2019

CUADERNO 5 (Cuando murió el último animal)




Cuando murió el último animal el mundo colapsó.
Durante meses cientos de científicos estudiaron al último cerdo del planeta. Lo tenían en una especie de urna de cristal donde le hicieron miles de pruebas. Donde el acceso estaba prohibido a cualquier persona ajena a la investigación. Intentaron por todos los medios clonar sus células. Era necesario. Para seguir alimentando a la población. Los animales estaban para eso. Y ese chancho era la última oportunidad.
Trabajaban turnándose, sin descanso. Entre la rabia y la desesperación.

Ese animal de cuerpo rosado, grande y de pelo suave, a veces levantaba la vista y los observaba. Y aguantaba esa mirada triste y cansada de los ojos de los humanos.
Intentando comprender el significado de tantos años de tortura a sus congéneres, de esa necedad.
Los humanos eran necios, sencillamente.
Se aferraban a costumbres arcaicas,a creencias estériles de veracidad.
Se negaban a avanzar. A evolucionar.

Y ahí estaban,  desaprovechando recursos, dinero y efectivos por seguir alimentándose de otras vidas.

Sí, el mundo colapsó cuando él murió.
Con una sonrisa. Aliviado. Él era el último.
Ya no comercializarían con más vidas.
Y eso le produjo paz.



Buenos Aires 2019

miércoles, 7 de agosto de 2019

Fronteras Exprés


Cruzar el Río de la Plata desde Buenos Aires a Colonia (Uruguay) son sesenta minutos en los que vas sentadito en una pedazo de sala como si estuvieras en el cine. 
Yo ni me moví. Así que no vi ni las tiendas ni los baños. 
A veces creo que mi poca curiosidad en ciertas cosas, hace que luego no pueda responder a según qué preguntas...pero es que soy así de cazurra. 


La visa de mi pasaporte llevaba más de un año vencida. En inmigración me hicieron pagar una multa para poder salir del país. Sí. Como leéis: Si eres inmigrante ilegal y quieres arreglar tu situación, sal del país y vuelve a entrar. 
Así que yo con mi recibo pagado, salí de Argentina.

Este "movimiento" me lo aconsejó una funcionaria del "Estado". Me aseguró que no me pasaría nada, que pagara la multa, que saliera a Uruguay y volviera a entrar.
Naaaa...una tontería muchachos!
Y al volver a entrar, obvio, tendría tres meses más de visa para empezar de nuevo con los trámites de la residencia. Si queréis saber la verdad, no las tenía todas conmigo.
Salir, fácil. Entrar...ya veríamos.


Colonia es bonita. Tiene un casco antiguo que me recordó a muchos pueblos de Cataluña y de España. Claro que durante años España y Portugal se estuvieron disputando este trocito de tierra y lo iban construyendo y destruyendo cada vez que desembarcaban los putos colonizadores.


Pero bueno, no vine aquí a hablar de esta bonita ciudad. Sino de mi regreso a Buenos Aires y la aduana. 
Me acompañó un amigo, nada preocupado por mi situación. 
Yo en cambio iba pensando en el momento, que el de inmigración me dijera que no podía volver a entrar y que debían  deportarme... ¿Cómo lo harían? ¿Me pagan el billete de avión? ¿Me marcho sin maletas? ¿Sin nada? ¿Dejo todo lo que tengo en Buenos Aires? Fuera bromas, yo no soy dramas...o  soy poco dramática, pero esto no me hacía ni pizca de gracia.

Pero me di cuenta en aquel momento de la suerte que tengo y que tenemos muchos europeos blancos.
Ocho y media de la noche, tres personas solamente en la fila. Doy el pasaporte, mira mi foto. 
Gira las hojas...se queda en la última entrada...Me mira...y me sonríe...¿Qué pasó Judit? 
Yo que le miro y no me sale nada que decir. 
Mi amigo que le dice: Hola! vamos juntos... 
El tipo que sonríe. -Ah! van juntos...
Agarra el sello y bum! Que tengas buen viaje Judit. Y me vuelve a sonreír.

¿Qué fue eso? Pues yo os lo digo amigos. Soy una mujer blanca, anodina y con acompañante argentino, también blanco. Mi pasaporte es español. No se puede comparar al pasaporte yankie, pero aquí tienes un plus. 
Porque todo el mundo ama a los españoles. Aman el continente Europeo. 
Increíble pero cierto.

Me he preguntado mil veces qué hubiera pasado si hubiera sido una inmigrante ilegal, con la visa vencida de un año, pero en lugar de ser blanca y de facciones corrientes, tuviera la piel más morena o los rasgos indígenas. 
O fuera negra, con el cabello de negra. 
¿Me hubieran sonreído? 
Evidentemente que no. Si hubiera sido negra como el azabache, con mi pelo rizado y mis documentos al día, me hubieran tenido igualmente un rato más largo comprobando que no llevo nada "sospechoso" dentro de mi bolso. 

Cuando leo en Internet, comentarios sobre que los blancos no tenemos "suerte" ni somos privilegiados por ser blancos, una parte de mi ahora se indigna. 
Porque sí. Tenemos priviliegios. Y es así. Y es lo que hay. Tenemos suerte porque vivimos en un mundo creado por blancos y con  leyes hechas por blancos. Y aunque nos parezca extraño tenemos más privilegios y más posibilidades que otra gente que no tiene nuestro tono de piel. 

Y aunque desde nuestra realidad, que puede ser una porquería, quizás lo estemos pasando mal, no tengamos trabajo, tengamos deudas...lo que sea que nos pase. Desde nuestra realidad, puede ser que no veamos "privilegios" por ninguna parte. 
Pero lo cierto, es que los tenemos.

O así lo percibo yo desde mi experiencia.
Desde mi experiencia de inmigrante ilegal durante más de un año. Desde mi condición de blanca anodina que paso desapercibida en cualquier aduana, en cualquier calle, en cualquier país donde voy.
En cualquier país que visito.

Es una realidad y aunque me siento afortunada por ello, hay una parte de mi que sigue creyendo que estamos en un mundo de mierda, donde no somos capaz de empatizar con las personas de nuestro alrededor, de sus muchas y diversas realidades. 
El tema de la inmigración es realmente complejo. Pero yo, que ahora soy inmigrante, que me tratan de lujo en este país. Que no tengo grandes problemas. Sí pienso en esa "clase" de inmigrantes que a parte de tener problemas cotidianos de todo tipo, añade el tono de piel y el país de origen.
Cágate lorito.
Obvio que no todos somos iguales. 
Y eso es muy triste. 


jueves, 6 de junio de 2019

De introspección



Me siento en un Havana y me pido un cortado con un alfajor de chocolate blanco y nueces.

En inmigración hacen paro. Nada nuevo en este país. El trayecto de tren normalmente es de veinticinco minutos y hoy fue de una hora. Nadie te da una explicación. La gente lo asume todo con una tranquilidad que aniquila cualquier atisbo de queja. Todo el mundo sigue absorto a su pantalla de móvil. El silencio sólo se rompe con los múltiples vendedores ambulantes que llenan los trenes y subtes de esta ciudad. La gente que no quiere delinquir y no tiene ni tuvo jamás un trabajo remunerado son los vendedores autónomos de los chocolates, panecillos, bolígrafos y enseres varios.
Y cada día es lo mismo en cualquier punto de la ciudad.

Me tocan las narices los de inmigración. Funcionarios que seguramente también tienen derecho a quejarse pero que sólo consiguen mi indignación porque parece ser que hay personas que se cagan en el tiempo, el trabajo y el salario ajeno. Nadie avisa. Paros no programados. Colas infernales.
No atienden señora, están de asamblea. La puta madre.
Nada, toca volver otro día.

Mi visa caducó. Y mi DNI argentino de extranjera temporaria, también. Hace ya bastante.
Nunca pensé que sería una inmigrante ilegal.
Es el pez que se muerde la cola, necesitas un trabajo para la residencia y necesitas residencia para un trabajo.
Y es lo que hay.
Voy a tener que hacer un millón de trámites.
Y pagar una multa por estar de ilegal en el país.
Aún así, no me preocupa demasiado.


jueves, 25 de abril de 2019

No puedo evitar ser como soy...


Estación Retiro Mitre (Buenos Aires)


Lo único que sé es que, un minuto estoy bien y la vida es dulce y no parece faltarme nada y, al siguiente, me disperso, comienzo a desvariar y otra vez me muero por escaparme.






¿Quién dice que, cuando huya,
no me parecerá que eso tampoco es suficiente?


La chica del Tren
Paula Hawkins

Editorial Planeta

domingo, 10 de marzo de 2019

CUADERNO 3 (Soledad virtual)

Graffiti en una calle de Girona



De a poco se fue instalando el terror.
Cuando empezó la escasez. Cuando el mañana desapareció de nuestras vidas. Cuando perdimos la rutina y con ella nos balanceamos hacia el abismo de la desesperación.
Recuerdo cuando nos organizábamos las agendas para sobrellevar las semanas.
Escapábamos del automatismo sumergiéndonos en imágenes.
Inventando vidas. Persiguiendo la de los demás.
El terror se instaló cuando perdimos toda conexión.
No con la realidad, que esa fue el hachazo del día después.
Sino la conexión virtual. Cuando las pantallas se quedaron a oscuras. Cuando observabas absorto durante horas cualquier dispositivo y seguían negras, sombrías, tenebrosas...riéndose de nosotros.
Dejándonos en la más absoluta soledad.


CUADERNO 3 .

sábado, 23 de febrero de 2019

CUADERNO 7


Ya no necesitamos líderes.
Porque no se puede competir con la nada. Ni encabezar la inexistencia.
Al principio uno se sentía desvalido pero con el tiempo, la sensación se fue desvaneciendo.
Como esos ídolos.
Hay otras maneras de creer en la esperanza.


*Buenos Aires 2018 Palermo

martes, 29 de enero de 2019

Imaginar.




Lo primero que me viene a la mente estando en medio del campo es lo desconectados que estamos con la naturaleza los seres humanos. Al menos yo.

La pena es que nos hemos acostumbrado tanto a las comodidades y a convivir con cero bichos y demás climatologías fuera de nuestras ventanas que cuando pasamos unos días ahí en plena montaña todo nos molesta y todo nos fascina. Los mosquitos y pequeños insectos son lo que peor llevo.
Voy a todas partes con el flis-flis ese anti-todo.
Por otra parte, lo que me alegra de mi misma y mis avances hacía estar más calmada, es que ya no reputeo. Recordaba un viaje que hice con mi primer noviete a Aigüestortes...Dios! me  pasé las excursiones histérica perdida por culpa de los mosquitos, los tábanos y el calor...
Ahora, cada vez que voy a algún lugar intento ir lo máximo de preparada. Será la edad.
Me da lo mismo ir cargada de cosas hasta los topes si sé que no me faltará de nada.

Eso sí, la tranquilidad de estar en medio de la nada no tiene precio...jeje...No escuchar ni un solo auto.
El pueblo más cercano a más de cinco kilómetros.
Ni ruidos grotescos propios de las grandes ciudades.
Sólo los grillos, que cuando son tantos ni molestan. El espectáculo que dan las luciérnagas. El rechinar de los caballos y el mugir lejano de alguna vaca. Me estoy haciendo mayor a zancadas.
Podría pasarme el día sin hacer nada. Nada. Mirando los árboles mecerse, ver como el viento mueve sus hojas. Extraordinario.

Y lo que es un gustazo, ver a mis perros correr sin parar, revolcarse en la hierba, jugar.
Su cara de felicidad casi supera la mía.

Cinco días en medio de la nada, muchas veces sin luz, con humedad, con lluvia, con mosquitos... pero con la sensación de que todo es mejor sin tantas historias como nos hacen creer que necesitamos.(bueno...el flis-flis si...jejejeje)

Quizás sólo es una percepción imaginaria de cinco días de descanso. Igual es eso. 




lunes, 26 de noviembre de 2018

Pender de un hilo




Museo Sivori
Museo de Artes Plásticas Eduardo Sivori
Parque Tres de Febrero, CABA



Hace unos días escuché una conversación entre dos personas en una cafetería. Estaban súper enfadados. Uno tenía un amigo en España y hablaban sobre como esta persona se quejaba de lo mal que estaban las cosas allí. Discutían que no podía compararse con la pobreza aquí en Argentina.

Cuando me preguntan a mi...a veces no sé qué contestar para no ofender. 
No. Sinceramente España no se puede comparar a Argentina. Aquí hay pobreza. La ves en todas partes. Ves los niños en la calle pidiendo. Muchos. Demasiados.
Y las "villas miseria" que se llaman...que te parten el alma. 
No. No podemos compararnos aunque las cosas vayan mal. 

Yo vivo en un barrio de clase media normalita. Y la miseria también reside en este barrio que todo el mundo dice que es bastante concheto (pijo). Donde se están poniendo por las nubes los alquileres y la venta de los apartamentos. Donde alquilar un local ya es cada vez más difícil. 

Pero cuando paseo a mis perros, encuentro cada día gente durmiendo en las esquinas. 
Gente joven, muy joven.  
Y gente muy mayor. 
Y camino y si no es un perro abandonado es una persona abandonada...
Recojo perros y los transito. Como hacía en mi casa. Y es un no acabar, porque al final tengo la misma vida que tenía allá...A veces pienso que uno "escapa" de algo, pero no lo consigue del todo.
La esencia no se pierde, por mucho que intentes sacudírtela a manotazos. 

Durante toda mi vida, muchas veces no he hecho cosas por vergüenza, más que por miedo. Vergüenza. Qué palabra estúpida y bochornosa. ¿Vergüenza de qué? Siempre pensando en...¿los demás? ¿ en la gente? ¿en la estupidez humana? Pues sí. Muchas veces, dejé de hacer cosas por eso. 
Me alegro de que la edad te quite prejuicios. Aunque debería ser más drástica todavía. 
Pero está bien. Así está bien.

Maduixa es uno de los perros que debería estar en adopción y no sé si al final se va a quedar en casa.     Me gusta Maduixa porque tiene "algo" con las personas que me emociona. Las ama. Sean quienes sean. No las teme. Camina dando saltitos feliz como una perdiz, mirando a los ojos de la gente que pasan a su lado. Si alguien le dice algo, ella se acerca corriendo y les da lametones. 

Con la gente que está sentada o echada en la calle, se acerca despacito. Con cuidado. Los mira y si ellos le corresponden a la mirada ella parece sonreír. Y se acerca para besarlos. 
Todos sonríen.
De verdad, que a veces se me para el corazón y me pondría a llorar. 
Con Maduixa he aprendido a acercarme a muchas de estas personas y llevarles comida. A veces es un desayuno caliente. Otras veces una bolsa con diferentes alimentos. 
Ella les da los mimos y yo aporto algo que es insignificante y que no arreglará su vida. 
Pero sí, esa parte del día. 

 Aquí, en Buenos Aires, hay mucha gente que se acerca a alguien que vive en  la calle a darle comida o llevarles un café caliente. Lo he visto muchas veces. En España jamás vi a nadie hacer algo así. Seguro alguien lo hace, no voy a generalizar. Pero aquí...aquí lo he visto seguido. 

Obvio, la mayoría es indiferente. El problema es real y existe. La miseria está en todas partes. 

Pero aquí, aquí he visto los ojos de un niño, un niño de no más de diez o once años, sentado en el suelo, fumando con la mirada perdida, como si tuviera cincuenta años...¿qué le pasa a la gente?
¿Qué pasó con gran parte de la sociedad? ¿Ese es nuestro futuro?

A veces duele demasiado mirar. 

Lo que me hace pensar que nadie está exento de perderlo todo. Que nuestra vida, siempre, siempre, pende de un hilo. Aunque nos parezca que jamás nos pueden pasar ciertas cosas.
La vida es un hilo demasiado fino y quebradizo como para desecharla con estupideces.
Me lo digo a mi misma. 


miércoles, 14 de noviembre de 2018

Cada día debe acabar ya que empezó


Jardín Japonés (Buenos Aires)


Al final de los días,
al final de los tiempos cuando el Sol se agote,
¿importará algo de esto?
¿Quién estará ahí para recordar quienes fuimos?
¿Quién estará ahí para saber si algo de esto tenía sentido para nosotros?

Y en retrospectiva diré que no hicimos nada malo.
¿Quiénes somos nosotros para juzgar lo que está bien o lo que tiene interés?
Con designios por encima nuestro para no equivocarnos,escapando,
inconscientes de lo que podría salir de nosotros.

El Sol nació y deberá morir,
hasta que sólo las sombras me alivien.
Sé que en la oscuridad te encontraré entregándote como yo.
Cada día debe acabar ya que comenzó 
y aunque 
estás lejos de mi
Sé que en la oscuridad te encontraré entregándote como yo.

Sin un pensamiento lo veré todo eterno.
Olvida que un día fuimos polvo de cielos lejanos.
Así como fuimos forjados volveremos quizás algún día...
Me acordaré de nosotros y me preguntaré quién fuimos.

VNV Nation










jueves, 1 de noviembre de 2018

Eres un ser de luz...


Palermo Soho (BsAs)



Paseaba a uno de mis tres perros e iba con la cabeza en otro mundo. "Maduixa" se detuvo a hacerle unas "fiestas" a una señora moviendo su cola e intentando subirle encima a dos patas. 
Una señora que tenía ganas de hablar y ser escuchada.
Es igual dónde estés. En esta ciudad gigante o en el pueblecito donde antes vivía. La soledad nos abraza en algún momento por igual a todos. Y las ganas de hablar. 
De sentir que lo que dices tiene algo de importancia para alguien más.
Hablamos sobre perros. De los miles que hay abandonados acá. 
El acento me delata ahí donde voy. 
-Aquí estamos muy atrasados...seguro que en España los animales están mejor...
Le sonrío y le digo que la verdad es que no. Que no están mejor. 
Nuestros "parches" son los miles de refugios para no ver "bichos" en las calles. 
Me cuenta que tiene nueve perros rescatados. Que desea vivir y seguir adelante por ellos, para que no les falte de nada y para que no vuelvan a la calle.
Seguimos hablando un rato más. Caminamos unos minutos juntas. 
-Eres un ser de luz...-me dice. Y me quedo mirándola entre agradecida y asombrada.
Me sonríe y luego me cuenta que debería ir a visitar la iglesia donde va los sábados.
Que esta vida terminará algún día. Que el sistema financiero dejará de existir, que la gente con maldad quedará atrás...que los animales podrán finalmente vivir sin que los dañen. Que sólo sobrevivirán las personas especiales...
Le respondo que algún día voy a visitarlos. Le sonrío de nuevo.
-Recuerda. Eres un ser de luz...debes venir y saber cómo sobrevivir...

Sobrevivir...
y me quedo pensando...
vivir en este mundo o en cualquiera es sobrevivir...






martes, 4 de septiembre de 2018

Empieza



"Empieza un proyecto inmensamente estúpido, como Noé. 
No tiene ninguna importancia lo que la gente piense de ti."





 Un amigo me dejó muchas frases. Me quedé con todas...
Y alguna me llama más que otras.

viernes, 31 de agosto de 2018

...la realidad es multiforme y la memoria una farsante...Lucía Etxebarría.



Subte Línea C. Buenos Aires.



"Todos los lugares son el mismo lugar"...

No sé dónde escuché, leí o quizás acabo de inventar esa frase... Pero es cierto. 
En un momento determinado parece que hayas retrocedido en el tiempo y estés en otro lado. 
En otra época. En otro momento. Que ya viviste. Que ya pasó. 

De pronto giré el pasillo y me encontré bajando las escaleras despacio. En esta línea había menos gente. Bajaba y me teletransporté a París. Pero iba sin maletas, sin prisas, sin pensar que el día pasa demasiado rápido para hacer todo lo que debía. Mirar el reloj, controlar la hora, tomar un vuelo de regreso. Dormir poco, trabajar mucho. El mosaico de esa pared me recordó una estación de París. 
Qué extraña la vida y todo lo que haces con ella. Debería servirnos para aprender. Para saborear los tiempos, el presente. Para encontrarle la vuelta a todo lo que haces y lo que te pasa. 

Por qué de pronto  giras un pasillo de metro atestado de gente, giras una calle, entras en una cafetería y la realidad se deforma. Se entrelaza, se combina, se teje, se enreda...con vivencias, lugares, personas...que un día fueron parte de tu vida. 
Y mañana será otro lugar, otra esquina, pero volverá a ser pasado tan rápido... 


(Paradójico, la línea C de subte de Buenos Aires es conocida por la "línea de los españoles" por una serie de obras que reflejan ciudades de España...que por cierto no vi...deberé volver. Por suerte, en este caso, no debo tomar ningún avión.)





La vida sigue, sigue dando lecciones
Y así aprendí a quererme en ocasiones
Todo se mueve y nada es en vano




miércoles, 22 de agosto de 2018

Gris y azul



Mediterráneo



Es un cuento lleno de ventajas
porque al final habrá un agujero por donde podrás escapar...

La primera ventaja es que cuando el cuento llega al final, no se acaba sino que se cae por un agujero...

Y el cuento reaparece en mitad del cuento.
Esta es la segunda ventaja.
Y  la más grande.
Que desde aquí, se le puede cambiar el rumbo
si tú me dejas
si me das tiempo















martes, 21 de agosto de 2018

Casas




(Olazabal)

Siempre hay algo interesante en las casas vacías. Ese abandono  que las hace viejas y descuidadas.
Si observas a través de sus paredes maltrechas puedes llegar a ver sus fantasmas. Quizás ellos te miran desde cualquier grieta y desean tu atención.
De repente, sin notarlo, la luz atraviesa, se filtra entre las rendijas de sus muros dándole el valor que tuvo antaño.
La belleza sombría de hoy  te recuerda la grandiosidad  de un posible futuro.
Los fantasmas sonríen. Captaron tu atención.

viernes, 6 de octubre de 2017

Cementerio de la Recoleta.




El cementerio de la Recoleta, me encantó. Es un lugar luminoso y lleno de vida.
Parece un contrasentido, estoy en un cementerio. Imponente además. Parece un pueblecito. Con sus casitas, sus calles, su jardín...Te paseas sumergiéndote en un mundo paralelo. Lleno de historia.
Mientras paseaba, empecé a recordar canciones de Mecano...encabezadas por No es serio este cementerio... 
Muy oportuna la canción.




Yo que soy muy friky, imagino a toda esa gente que un día hace ciento de años se divertía, se peleaba, amaba y odiaba...Y que ahora, sirven de recreo a los miles de visitantes que caminamos por entre esos panteones.
La vida, es esa línea tan frágil entre el cielo y el suelo...(Me cuesta tanto olvidarte)
Aunque digan que cuesta mucho olvidar, acabamos haciéndolo.
Arrinconando los recuerdos. Y olvidamos.
Como olvidamos que la muerte siempre camina a nuestro lado.






El cielo ese día era de un azul espectacular. Hacía que todo resplandeciera.
Aquí, parece que la tristeza no tenga lugar. 


Es un lugar repleto de leyendas. Nos "colamos" en una visita de colegiales, donde el profesor explicaba las leyendas de algunos  panteones. Los niños nos miraban con cara de...¿y éstos?

La chica que está con la mano en el picaporte nos quiere decir que está a punto de entrar en el Reino del más allá. Sus padres hicieron el mausoleo para recordarla. 
Se ve que era muy joven cuando murió.


En este cementerio también están enterradas grandes personalidades.
Aquí: Domingo Faustino Sarmiento
Presidente de la Nación Argentina entre 1868 y 1874, senador nacional por su provincia entre 1874 y 1879 y ministro del interior en 1879.
Es destacado tanto por su labor en la educación pública como en su contribución al progreso científico y cultural de su país.


También está enterrada Evita...
pero el lugar es tan grande que se nos hizo muy tarde
empezó a caer el sol
y desistimos de buscarla.

Deberé volver...



Este lindo gatito se paseaba tranquilamente.
Vive allí, como otros muchos gatos. 
El personal del lugar se encarga de alimentarlos.
Los puedes ver descansando al sol. 
Mirándote curiosos, acostumbrados a la gente.




Me chocaron los panteones "de diseño" o "temáticos"...a gusto del personal.
Este, me recordó a un búnker o a una caja fuerte gigante. Era todo metalizado.
Está claro, que este señor tenía sus "manías".
¿Lo habrán enterrado con mogollón de plata?

    

 y este...en plan Faraón...
para gustos los colores...

...que aunque el juicio final nos trate por igual
aquí hay gente de rancio abolengo...
(No es serio este cementerio)


Yo me quedo con ella. 
Una joven que siempre iba acompañada de su fiel perro.
y así la inmortalizaron
       

Ese hocico está desgastado, porque según cuenta la leyenda si lo tocas tendrás suerte...
así que a este perro inmortal, miles de personas lo acarician a diario...

...y si hacemos caso a la leyenda
entonces tendremos que pensar
en la tierra hay una perra menos
y en el cielo una estrella más...(Laica)



Me encanta mirar hacia arriba...
los edificios se alzan por encima del cementerio
Qué vistas desde esas ventanas ¿no? 






...y los muertos aquí 
lo pasamos muy bien
entre flores de colores
y los viernes y tal si en la fosa no hay plan
nos vestimos y salimos
para dar una vuelta...ohhh
sin pasar de la puerta eso sí
que los muertos aquí es donde tienen que estar
y el cielo por mi
se puede esperar...
(No es serio este cementerio)



Y saliendo del cementerio nos espera el barrio de La Recoleta
un lugar muy lindo para pasear o para descansar


...Hawaii... Bombay...