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martes, 13 de agosto de 2024

Sueños



Mi pesadilla es en blanco y negro, silenciosa e inapelable, tiene una cualidad eterna. Supongo que ya poseo suficiente información para conocer las claves de su significado, pero no por eso ha dejado de atormentarme. Por culpa de mis sueños, soy diferente, como esa gente que a causa de un mal de nacimiento o deformidad debe realizar un esfuerzo constante para llevar una existencia normal. Ellos lucen marcas visibles, la mía no se ve, pero existe, puedo compararla con ataques de epilepsia, que asaltan de repente y dejan una estela de confusión. Por la noche me acuesto con temor, no sé qué pasará mientras duermo ni cómo despertaré. He probado varios recursos contra mis demonios nocturnos, desde licor de naranja con unas gotas de opio, hasta el trance hipnótico y otras formas de nigromancia, pero nada me garantiza un sueño apacible, salvo la buena compañía.


Isabel Allende 

Retrato en Sepia

lunes, 20 de febrero de 2023

Siempre se pueden contar historias

                 Graffiti en El Mercado de las Pulgas

                                       Buenos Aires 



(...) Mi infancia no tuvo narrativa; todo era apenas una combinación de aire y falta de aire: esperar que la vida empezará, que el cuerpo creciera, que la mente se volviera temeraria. No había historias ni ideas, no todavía, no realmente. Solo cosas desenterradas de otro lado y rearmadas más tarde para ayudar a la mente a moverse. En esa época, sin embargo, era líquida, como una canción, no era gran cosa. Era simplemente un espacio con algunas personas dentro.

     Pero se puede contar una historia de todas maneras.

      Se puede tomar impulso, después empezar, hacerlo, y basta.



¿Quien se hará cargo del hospital de ranas?

LORRIE MOORE


martes, 15 de septiembre de 2020

El Cuento de la Criada.


" Como nací en 1939 y mi conciencia se formó durante la Segunda Guerra Mundial, sabía que el orden establecido puede desvanecerse de la noche a la mañana. Los cambios pueden ser rápidos como el rayo. No se podía confiar en la frase: "Esto aquí no puede pasar". En determinadas circunstancias, puede pasar cualquier cosa  en cualquier lugar. "

Introducción de la escritora Margaret Atwood del libro El cuento de la Criada


"Hay más de una forma de ser libres, decía Tía Lydia. Puedes gozar de algunas libertades, pero también,  puedes liberarte de ciertas cosas. En los tiempos de la anarquía, se os concedían ciertas libertades. Ahora se os concede vivir libres de según qué cosas. No lo menospreciéis."

" Éramos una sociedad en decadencia, decía Tía Lydia, con demasiadas posibilidades de elección."

"Lo normal, decía Tía Lydia, es aquello a lo que te acostumbras. Tal vez ahora no os parezca normal, pero al cabo de un tiempo os acostumbraréis. Y se convertirá en algo normal."


                                                                ********************

Yo no sé hacer reseñas ni me interesa hacerlas. Siempre he dicho que si algo me gusta lo digo y sino no digo nada. De esta escritora había leído "El Año del Diluvio" y me impactó en su momento. Su manera de ver el futuro de nuestra sociedad es totalmente pesimista pero no exento de realidad pura y dura. Si no eres un optimista incorregible,  que yo sólo lo soy  en mi día a día para sobrevivir, pero no con mi/nuestro futuro. 

Me abstengo de decir lo que pienso para no ser "pájaro de mal agüero" pero la verdad es que muchas de las cosas que siempre he pensado se acercan más rápido de lo normal. 

Y da mucho miedo.

Y como dice la Sra. Atwood en la introducción de este libro "puede pasar cualquier cosa en cualquier lugar"...ya nada nos asegura futuros llanos. 

El libro es sobrecogedor, como lo es la serie. El color rojo lo inunda todo, lo percibes en el libro, como percibes el miedo, la cautela, los ojos que vigilan para denunciarte. El no poder confiar en nadie. Que las horas pasen lentamente. El terror de un mundo militarizado. El terror al dolor. A perder lo poco que puedas poseer. Ya no materialmente hablando sino psicologicamente. La falta total de libertad.

La serie es visualmente impactante. La fotografía es espectacular. Yo vi el primer episodio y no quise volver a mirar más serie...me ahogaba, me deprimía. Luego le pillé el truco. Es un libro y una serie muy duros. Te hacen reflexionar tanto que te queda la cabeza como un bombo. O quizás soy yo la paranoica.

Pero a veces, me da la sensación, que en ningún lugar del mundo se está completamente seguro.

Que todo, todo, como dice Atwood, puede cambiar en un segundo. 

Y eso a mi me preocupa.

viernes, 10 de abril de 2020

Necesitar



A veces no necesitamos que alguien nos arregle, 
a veces  sólo necesitamos que alguien nos quiera 
mientras nos arreglamos a nosotros mismos. 



Julio Cortázar.

martes, 31 de marzo de 2020

Esperanzas




(...) -Cada parte, cada criatura pertenece a los sueños y esperanzas de la humanidad por consiguiente no existen límites para Fantasía.
-¿Y por qué está muriendo entonces?
-Porque los humanos están perdiendo sus esperanzas y olvidando sus sueños, así es como la nada se vuelve más fuerte. 
-¿Qué es la nada?
-Es el vacío que queda, la desolación que destruye este mundo, y mi tarea es ayudar a la nada. Porque el humano sin esperanzas es fácil de controlar y aquel que tenga el control tendrá el poder.


La Historia Interminable

Michael Ende

sábado, 28 de marzo de 2020

1984


Foto: Cronología del Ruido (2012)
Pablo Genovés



Sin embargo, en un sentido físico, la guerra implica a un número reducido de personas muy especializadas, y causa relativamente pocas víctimas. Los combates, allí donde hay, acontecen en vagas fronteras que el común de los mortales apenas sabe donde están, o en torno a las Fortalezas flotantes que vigilan los puntos estratégicos de las rutas marítimas. En los centros de la civilización la guerra supone poco más que una constante escasez de los bienes de consumo y el ocasional estallido de una bomba volante que puede causar una veintena de víctimas. La guerra, de hecho, ha cambiado de carácter. Más exactamente, las razones por las que se lleva a cabo la guerra han cambiado de orden de importancia. Los motivos que estaban ya presentes  hasta cierto punto en las grandes guerras de inicios del siglo XX han pasado a ser dominantes  y se los reconoce y se actúa en consecuencia.




El acto esencial de la guerra es la destrucción, no necesariamente de vidas humanas, sino de los productos del trabajo de la gente. La guerra es un modo de hacer pedazos, lanzar a la estratosfera o hundir en las profundidades del mar materiales que podrían utilizarse para mejorar la vida de las masas y por tanto, a largo plazo, volverlas más inteligentes. 




1984 George Orwell



jueves, 26 de marzo de 2020

Volver a las andadas una y otra vez...





¿Quieres que te cuente lo que la sociología nos enseña acerca de la raza humana?
Te lo sintetizaré.

Muéstrame un hombre o una mujer solo y te mostraré un santo.
Que sean dos y se enamorarán.
Que sean tres e inventarán una deliciosa institución llamada "sociedad".
Que sean cuatro y construirán una pirámide.
Que sean cinco y convertirán a uno en un paria.
Que sean seis y reinventarán el prejuicio.
Que sean siete y en otros tantos años reinventarán la guerra.

Es posible que el hombre haya sido hecho a imagen de Dios, pero la sociedad humana fue hecha a imagen de su antagonista y siempre trata de volver a las andadas.

Apocalipsis

Stephen King

jueves, 25 de abril de 2019

No puedo evitar ser como soy...


Estación Retiro Mitre (Buenos Aires)


Lo único que sé es que, un minuto estoy bien y la vida es dulce y no parece faltarme nada y, al siguiente, me disperso, comienzo a desvariar y otra vez me muero por escaparme.






¿Quién dice que, cuando huya,
no me parecerá que eso tampoco es suficiente?


La chica del Tren
Paula Hawkins

Editorial Planeta

lunes, 10 de diciembre de 2018

Imperturbabilidad


@iradonteovel
Fotógrafo

Cuesta escribir el aire, describir el arte. Por momentos tengo la ilusión de que el tiempo se hubiera detenido y esta misma mirada abarcara y penetrara los mismos árboles, el mismo lago, los mismos tonos. Una puerta se golpea intermitentemente y sé que son los mismos tonos, el mismo lago y los mismos árboles y las mismas rocas que desafían con su indiferencia. La imperturbabilidad de la naturaleza, la futilidad del hombre. Puedo tirar abajo árboles, minar la roca, cambiar el curso de un río pero otras montañas se eternizan impávidas, otras aguas forman otros lagos: más acá o  más allá la naturaleza sigue imponiendo su poder. El hombre sólo ha podido contra otros hombres; siempre violentando el orden natural, nunca lo ha persuadido con suavidad. (...)

Es liberador y excitante saber que somos una ínfima parte de un devenir y que todo sigue sin nosotros, sin ni siquiera nuestra impronta. El silencio del continnuum es igual a la fuerza de lo inmóvil. 

Paula Perez Alonso
No sé si casarme o comprarme un perro.
Tusquets.



lunes, 21 de mayo de 2018

Preguntas





Imagen: Laurent Chechere



(...) Cualquier madre, sea de la especie que sea, protege con su vida a sus crías, las cuida y les enseña lo necesario para sobrevivir. ¿Cómo puede la gente atreverse a pensar que no sienten, que no sufren? Los animales son capaces de experimentar el dolor, el miedo, el hambre, el frío o el placer igual que nosotros. Si les haces daño chillan, si se asustan corren, si hace frío buscan el calor. Eso demuestra que son capaces de sentir, y a mí me da igual que sean capaces de razonar o no. Lo único que importa es que sienten. Y solo por eso, los considero y los trato como a iguales y merecen todo mi respeto. No puedo evitar derramar un lágrima al ser consciente de lo poco que sé sobre lo que siempre he llamado "comida". De la poca idea que tengo sobre cómo crecen, viven y mueren los animales que me como.

Me siento ignorante y tan engañada. Es como si cada palabra de Jake me partiera el corazón, o mejor dicho, como si cada palabra suya me hubiera ido destrozando una capa de la coraza que he ido creando alrededor de mi corazón para adaptarme a una sociedad enferma, insensible y completamente ciega. ¿Cómo podía creer que no sufren? Sencillamente nadie me lo había explicado.
Sencillamente yo tampoco me lo pregunté. (...)


EL DÍA QUE SUEÑES CON FLORES SALVAJES.

Dulcinea (Paola Calasanz)

miércoles, 9 de mayo de 2018

Muertes inútiles




-Aquí, en este bosque, todos los troncos están llenos de larvas "Cucujus haematodes"-dijo-.
Durante la tala de los árboles incluso queman parte de las ramas. Y arrojan al fuego ramas llenas de larvas.

Pensé entonces que cada muerte provocada injustamente merecía algún tipo de publicidad. Incluso la de un insecto. Una muerte de la que nadie sabe nada se convierte en un doble escándalo.

(pag,142)


-Desde el punto de vista de la naturaleza no hay criaturas útiles e inútiles. Eso no es más que una estúpida diferenciación que aplican las personas. 

(pag.143)


Sobre los Huesos de los Muertos
Olga Tokarczuk

viernes, 6 de abril de 2018

Los pañuelos rojos ocultan los morados. (Albert Espinosa)





Erika Khun (Ilustradora)


Y es que cuando me enfado pierdo el control; es como si algo en mi se activara y no se pudiera desactivar si no digo todo lo que pienso.
Me activan las injusticias, el dolor ajeno, el dolor propio, las humillaciones y la incomprensión.
Y cuando me activo, mis ojos adquieren una intensidad que parece que sea capaz de cometer una auténtica locura. Mis palabras suben uno o dos tonos y siento que no me tranquilizo hasta sacarlo todo.
No consigo casi nunca mi objetivo cuando estoy en ese estado, pero al menos me desfogo.
Sé que lo podría corregir, pero creo que forma parte de mi carácter y me equilibra.

Albert Espinosa
Si tú me dices ven lo dejo todo...pero dime ven.



                                                                                                    ¿Me leerá el pensamiento?

jueves, 15 de febrero de 2018

Mundos opuestos.




-¿Sabes? A veces tengo la sensación de que vivimos en un mundo inventado por nosotros mismos. Establecemos lo que está bien y lo que no, dibujamos mapas de significados...y después nos pasamos toda la vida luchando contra lo que hemos concebido. El problema es que cada uno de nosotros tiene su versión particular, y por eso le cuesta tanto a la gente llegar a un acuerdo.

(pág.196)

Sobre los huesos de los muertos.
Olga Tokarczuk

jueves, 8 de febrero de 2018

Cierra los ojos



-A veces hay que mantenerse un tiempo alejado del mundo para poder permanecer en él.

(Pag.95)

La Víspera de casi todo.
Víctor del Árbol.

viernes, 19 de enero de 2018

Cicatrices



-Algún día vas a tener que aprender a morirte de verdad y no a medias Daniel.
Resignado, pero con un oculto placer, Daniel le dio una larga calada al canuto.
-¿Y por qué no podemos aprender a vivir?
Martina soltó una risita.
-Porque para eso hay que tener narices.


(Pág.105)
La víspera de casi todo.
Víctor del Árbol.

domingo, 14 de enero de 2018

...las personas deberían morirse en su momento justo...(Elvira Lindo)


Las personas deberían morirse de tal manera que en su adiós no hubiera más que la pena de perderlas, y no la impaciencia, como se acaba sintiendo muchas veces aunque las personas no estén dispuestas, como yo lo estoy, a reconocerlo.

(Pág. 137)
Una Palabra Tuya
Elvira Lindo
Seix Barral



lunes, 30 de octubre de 2017

Los besos en el pan.



Así, los niños de entonces aprendimos a no preguntar, aunque a los españoles de hoy no les gusta recordarlo. Tampoco acordarse de que vivían en un país pobre, aunque eso no era ninguna novedad. Los españoles siempre hemos sido pobres, incluso en la época en que los reyes de España eran los amos del mundo, cuando el oro de América atravesaba la península sin dejar a su paso nada más que el polvo que levantaban las carretas que lo llevaban a Flandes, para pagar las deudas de la Corona. En el Madrid de mediados del siglo XX, donde un abrigo era un lujo que no estaba al alcance de las muchachas de servicio ni de los jornaleros que paseaban por las calles para hacer tiempo, mientras esperaban la hora de subirse al tren que los llevaría muy lejos, a la vendimia francesa o a una fábrica alemana, la pobreza seguía siendo un destino familiar, la única herencia que muchos padres podían legar a sus hijos. Y sin embargo, en ese patrimonio había algo más, una riqueza que los españoles de hoy hemos perdido.

Por eso los mayores tienen menos miedo. Ellos hacen memoria de su juventud y lo recuerdan todo, el frío, los mutilados que pedían limosna por la calle, los silencios, el nerviosismo que se apoderaba de sus padres si se cruzaban por la acera con un policía, y una vieja costumbre ya olvidada, que no supieron o no quisieron transmitir a sus hijos. Cuando se caía un trozo de pan al suelo, los adultos obligaban a los niños a recogerlo y a darle un beso antes de devolverlo a la panera, tanta hambre habían pasado sus familias en aquellos años en los que murieron todas esas personas queridas cuyas historias nadie quiso contarles.

Los niños que aprendimos a besar el pan hacemos memoria de nuestra infancia y recordamos la herencia de un hambre desconocida ya para nosotros, esas tortillas francesas tan asquerosas que hacían nuestras abuelas para no desperdiciar el huevo batido que sobraba de rebozar el pescado. Pero no recordamos la tristeza.

La rabia sí, las mandíbulas apretadas, como talladas en piedra, de algunos hombres, algunas mujeres que en una sola vida habían acumulado desgracias suficientes como para hundirse seis veces, y que sin embargo seguían de pie. Porque en España, hasta hace treinta años, los hijos heredaban la pobreza, pero también la dignidad de sus padres, una manera de ser pobres sin sentirse humillados, sin dejar de ser dignos ni de luchar por el futuro. Vivían en un país donde la pobreza no era un motivo para avergonzarse, mucho menos para darse por vencido.  Ni si quiera Franco, en los treinta y siete años de feroz dictadura que cosechó la maldita guerra que él mismo empezó, logró evitar que sus enemigos prosperaran en condiciones atroces, que se enamoraran, que tuvieran hijos, que fueran felices. No hace tanto tiempo, en este mismo barrio, la felicidad era también una manera de resistir.

Después, alguien nos dijo que había que olvidar, que el futuro consistía en olvidar todo lo que había ocurrido. Que para construir la democracia era imprescindible mirar hacia delante, hacer como que aquí nunca había pasado nada. Y al olvidar lo malo, los españoles olvidamos también lo bueno. No parecía importante porque, de repente, éramos guapos, éramos modernos, estábamos de moda...¿Para qué recordar la guerra, el hambre, centenares de miles de muertos, tanta miseria?

Así, renegando de las mujeres sin abrigo, de las maletas de cartón, y de los besos en el pan, los vecinos de este barrio, que es distinto pero semejante a muchos otros barrios de cualquier ciudad de España, perdieron los vínculos con su propia tradición, las referencias que ahora podrían ayudarles a superar la nueva pobreza que los ha asaltado por sorpresa, desde el corazón de esa Europa que les iba a hacer tan ricos y les ha arrebatado un tesoro que no puede comprarse con dinero.

Así, los vecinos de este barrio, más que arruinados, se encuentran perdidos, abismados en una confusión paralizante e inerme, desorientados como un niño mimado al que le han quitado sus juguetes y no sabe protestar, reclamar lo que era suyo, denunciar el robo, detener a los ladrones.

Si nuestros abuelos nos vieran, se morirían primero de risa, después de pena. Porque para ellos esto no sería una crisis, sino un leve contratiempo. Pero los españoles, que durante muchos siglos supimos ser pobres con dignidad, nunca habíamos sabido ser dóciles.

Nunca, hasta ahora.

Los besos en el pan. Almudena Grandes



miércoles, 1 de marzo de 2017

Alma.




-No importa-declaró Alma-.El artículo llegará a las personas adecuadas. Hablarán de ello en las redes sociales y se verán, se unirán como gotas de lluvia en un charco, y de eso va todo esto. Para unos pocos, será una invitación a explorar. Están conectados, pero no lo saben aún. Para el resto, simplemente no será el momento; pasarán la página y se olvidarán de ello tan pronto encuentren la siguiente noticia que les llame la atención. Algo de economía, probablemente. Y está bien. No se trata de convencer a nadie. Escuche: no podemos obligar a nadie a ver aquello para lo que aún no está preparado.

ALMA. Carlos Sissí.
Ediciones Minotauro.
Temática: Fantasía y Ciencia Ficción. Terror.

http://www.planetadelibros.com/libro-alma/207592





Yo no sé hacer reseñas de libros.
A mi me gusta un libro o no me gusta. Me gusta subrayar frases o párrafos que me hacen sentir algo. Que me parecen interesantes. Que me servirán. Que me hacen reflexionar. No lo sé.
Me compro los libros para entretenerme o para saber de algún tema.

ALMA fue un flechazo. Pero lo fue, porque leí un comentario de alguien en algún sitio que explicaba qué había sentido al leerlo.
Y me lo compré. Lástima que no sea con hojas de verdad...pero bueno...





martes, 6 de septiembre de 2016

CoLOR para comer










No. Mira, es  esta tienda creada por el encantamiento de las especias que se resquebraja entorno a mi como cáscaras de huevo. Las paredes tiemblan como papel, el techo se parte en dos, el suelo se alza como una ola y me hace caer de rodillas.
Ay, especias, no era necesario que me arrebataran tan violentamente mi refugio; estaba reuniendo valor para marcharme. Entonces se me ocurre una palabra. "Terremoto".
Antes de acabar de pensarla, el suelo se mueve y tiembla de nuevo.Algo vuela por el aire (¿el frasco de piedra o un trozo de espejo?) y me golpea la sien. Una explosión de estrellas rojas en mi cráneo. ¿O serán semillas de guindilla?. Incluso cuando me hundo en el dolor comprendo, desesperada, que no me matará.

La Señora de las especias.
Chitra Banerdee Divakarduni






Verduras y fruta a todo color!







lunes, 5 de septiembre de 2016

Por lo demás, en septiembre empieza el curso, en diciembre llega la Navidad, en abril brotan las plantas, en verano, el calor, y entretanto pasa la vida. Almudena Grandes



Esas "media lunas" de las que hablo siempre...de las que me he hecho adicta y que serán 
las responsables de los kilos de más...grrrrrr

Tengo una mala costumbre, empezar varios libros a la vez.
Pero por fin terminé este...mientras empecé a leer a Murakami...
vaya líos de historias! 

Un buen desayuno en 

Caffé Diverso!!!
Av.de los Incas 4678 Bs As

Me encanta esta cafetería y las chicas que lo llevan
son encantadoras, siempre tienen una gran sonrisa.