lunes, 6 de enero de 2025

Vidas paralelas



En la vida de ahí afuera soy una caperucita dulce y comprensiva. Soy la amiga que si puede, te acompañará siempre. La vecina rarita pero dispuesta a ayudarte. La "artista delicada" que sube videos en instagram con imágenes que te llevan a lugares "vintage".

Tengo otra vida. La oscura. La decadente. La vida repleta de  ira descontrolada como un huracán a punto de arrasarlo todo. Arrasarme a mi misma. A llevarme a lugares en tonos grises y negros. 










martes, 13 de agosto de 2024

Sueños



Mi pesadilla es en blanco y negro, silenciosa e inapelable, tiene una cualidad eterna. Supongo que ya poseo suficiente información para conocer las claves de su significado, pero no por eso ha dejado de atormentarme. Por culpa de mis sueños, soy diferente, como esa gente que a causa de un mal de nacimiento o deformidad debe realizar un esfuerzo constante para llevar una existencia normal. Ellos lucen marcas visibles, la mía no se ve, pero existe, puedo compararla con ataques de epilepsia, que asaltan de repente y dejan una estela de confusión. Por la noche me acuesto con temor, no sé qué pasará mientras duermo ni cómo despertaré. He probado varios recursos contra mis demonios nocturnos, desde licor de naranja con unas gotas de opio, hasta el trance hipnótico y otras formas de nigromancia, pero nada me garantiza un sueño apacible, salvo la buena compañía.


Isabel Allende 

Retrato en Sepia

sábado, 6 de enero de 2024

Receta: Vivir


A la larga todo termina.

Las cosas buenas y las malas. Las que te perturban, las que te molestan, las que te entristecen.

Todo tiene principio y final aunque no sepamos verlo. Aunque quede tan infinitamente lejos.

Como ese desayuno en una vereda cualquiera en un día cualquiera.  

Mis desayunos, ese momento del día que amo más que nada. Que agradezco con toda mi alma. Sea en casa o  en cualquier esquina del mundo.

Poder parar. Levantarse a la mañana y saber que tienes café y algo de pan para hacerte unas tostadas. O que puedes bajar a la panadería.

O simplemente salir,  buscar una cafetería y tener la certeza que puedes pagar un desayuno aunque el mundo se caiga a pedazos, se estén matando o haya gente que no pueda comer.

Agradecer que yo. 

Yo, con todos mis gastos, mis cuentas a pagar, mi mes por delante, pueda disfrutar de ese momento.

Parece una farsa. Agradecer eso. Pero agradezco tantas cosas cuando  mi cabeza se empieza a llenar de neblina y parezca que la oscuridad quiera avanzar.

Agradezco que mi pequeño mundo siga como está. Que vaya hacia adelante, que esté lleno de planes. Por muy difícil que se ponga.                     O como yo lo perciba. 


                      El futuro desmenuzado
       Como un desayuno a punto de terminarse. 
             En el fondo feliz de poder tenerlo.

jueves, 4 de enero de 2024

Momentos Pink


 Cuando era una adolescente fui una fan de las películas de Elvis y de su música. 
Bueno, fui fan de todas  las pelis que se hacían de los años 50.

Y como no,  los Cadillacs descapotables Yankees me fascinaban. 

Llegué a tener una miniatura ( grande) de un auto de esos de color rosa ( como el de la foto).

Se le abrían las puertas y todo...No sé qué fue de él. Supongo se lo regalé a alguien o se perdió en el fondo de alguna caja en alguna de mis múltiples mudanzas. 

El martes me junté con unas amigas para ir a comparar precios de insumos y pasarnos información de los diversos productos que cada una utiliza. Eso es lo que me gusta de ciertas personas, comparten "sus secretos", no hay competencia sino ganas de que todas podamos progresar. Eso me fascina. No soporto a la gente que se cree dueña de todas las ideas. 

Señoras!: todo está inventado!! 

Quedamos en "Abasto" un centro comercial con una construcción hermosa, que data de 1890. 


https://www.abasto-shopping.com.ar/historia/


Salí de la estación de subte "Carlos Gardel" con acceso directo al "shopping" y ahí dando vueltas para encontrarnos y encontrar la salida a la calle nos topamos con esta cafetería y ese "Chevrolet".

Voy a volver una mañana para tomarme un desayuno ( porque ví las tazotas de café y aluciné) e imaginaré estar en una película de Elvis...





viernes, 8 de diciembre de 2023

Barcos de Papel

 


Manías

Hacer barquitos de papel con los sobres de azúcar. 

Si algún día cometo una fechoría... deberé recordar de no dejar evidencia paperil.


domingo, 6 de agosto de 2023

Ara som gegants


Quizá recuerdas cuando

nos hundías la cabeza en el mar.

Quizá recuerdas cuando

tirabas la piedra que hacía más daño.

Y escupías palabras llenas de barro,

y entrabas en los sueños que hacen temblar.

 

Quizá recuerdas cuando

con un trozo de madera nos pegabas en las manos.

Quizá recuerdas cuando

nos desnudabas con los ojos ensangrentados.

Y escupías palabras llenas de barro,

y entrabas en los sueños que hacen temblar.

 

Pero ahora somos gigantes.

 

Quizá recuerdas cuando

te acercabas y agachábamos la cabeza.

Quizá recuerdas cuando

te suplicábamos un trozo de pan.

Y tragábamos palabras llenas de sangre,

y el sonido de la lluvia nos hacía temblar.

 

Pero ahora somos gigantes.

 

Y visto desde aquí arriba,

eres un satélite que se va alejando.

Eres una nota que se apaga,

eres un recuerdo que ya no duele.


https://lyricstranslate.com

lunes, 20 de febrero de 2023

Siempre se pueden contar historias

                 Graffiti en El Mercado de las Pulgas

                                       Buenos Aires 



(...) Mi infancia no tuvo narrativa; todo era apenas una combinación de aire y falta de aire: esperar que la vida empezará, que el cuerpo creciera, que la mente se volviera temeraria. No había historias ni ideas, no todavía, no realmente. Solo cosas desenterradas de otro lado y rearmadas más tarde para ayudar a la mente a moverse. En esa época, sin embargo, era líquida, como una canción, no era gran cosa. Era simplemente un espacio con algunas personas dentro.

     Pero se puede contar una historia de todas maneras.

      Se puede tomar impulso, después empezar, hacerlo, y basta.



¿Quien se hará cargo del hospital de ranas?

LORRIE MOORE


viernes, 13 de enero de 2023

¿Prioridades para soñar?


-¿Cómo un televisor es mucho más importante que una cama?
-Es simple, la cama te deja en el  barro, la pantalla te saca de aquí.






Capheus y Kala
Sensei 8 (Serie de Netflix)

miércoles, 11 de enero de 2023

Mira por la Ventana...







 


-Eres tan afortunada. Estás volando por encima de las nubes.
-Privilegiada.
-No. Afortunada.
.Desearía que el mundo fuera más simple.Y ¿si pasa algo terrible por volver?
-Mira por la ventana. Esas nubes son de verdad. Y ¿qué pasa si algo maravilloso ocurre?


Riley and Capheus          

Sense8 (Serie de Netflix)

Capítulo 7




jueves, 28 de enero de 2021

Cuando...


Cuando veinte minutos parecen una eternidad soñada...

Cuando ante tanta modernidad extrañas el sabor de imágenes sencillas y delicadas...

Cuando la vorágine de la vida te alcanza y quieres darle la espalda...

Cuando la vida es demasiado corta para las personas que amas...

Cuando...cuando te das cuenta mirando ese simple café...que somos una mancha minúscula desapareciendo cada día un poco más entre las manos del destino...

Cuando...

Cuando lugares hermosos te dan respiro durante horas...




sábado, 23 de enero de 2021

CUADERNO 4 (Decadencia)

                                                                  Una "Villa" en Buenos Aires


La decadencia a nosotros no nos atrapaba. La veíamos de lejos.
A veces alguien la fotografiaba.
Pero no iba con nosotros.

La decadencia se intuía. Se respiraba.
En el día a día.
En el tú a tú.
En las esquinas.
En los niños invisibles.
En las personas de otro mundo.

Vivíamos de espaldas a la decadencia. Porque nosotros no éramos ellos. 
No éramos el vecino sin trabajo, ni el cartonero, ni el indigente.

Nosotros vivíamos mirando imágenes hermosas; de casas de personas como "nosotros" que tenían muchos likes y muchos kilos de seguidores. 
De fotografías de viajes soñados, de zapatos de tacón que jamás nos pondríamos, de trabajos bonitos con fotos de estudio hechas con celular.

Vivíamos de la vida de las fotografías de los demás.

La decadencia no se nos pegaba, porque en las fotos de los dispositivos no llegaba.
Y si lo hacía...nos conmovían; Un minuto, un segundo...quizás leíamos...o no...porque el arte de leer y de comprender era un viejo truco de cincuenta años atrás. Que ya había perdido su magia.

Pero la decadencia estaba ahí...y se iba instalando. Más rápido de lo que jamás imaginamos. De lo que jamás creímos.

La historia pasada ya no importaba. Fuimos la generación de la vanidad. De la prepotencia.
Nunca creímos en la historia.
Fuimos absorbidos por una tecnología que conspiró desde el principio contra nosotros mismos. Alentó esa decadencia.
De otras miles de maneras.
Y la propagó.
Como un virus.
Como todos esos virus que vinieron tras el primero.

Creo que mientras vivíamos nuestra propia decadencia, ni siquiera ahí nos dimos cuenta.

martes, 15 de septiembre de 2020

El Cuento de la Criada.


" Como nací en 1939 y mi conciencia se formó durante la Segunda Guerra Mundial, sabía que el orden establecido puede desvanecerse de la noche a la mañana. Los cambios pueden ser rápidos como el rayo. No se podía confiar en la frase: "Esto aquí no puede pasar". En determinadas circunstancias, puede pasar cualquier cosa  en cualquier lugar. "

Introducción de la escritora Margaret Atwood del libro El cuento de la Criada


"Hay más de una forma de ser libres, decía Tía Lydia. Puedes gozar de algunas libertades, pero también,  puedes liberarte de ciertas cosas. En los tiempos de la anarquía, se os concedían ciertas libertades. Ahora se os concede vivir libres de según qué cosas. No lo menospreciéis."

" Éramos una sociedad en decadencia, decía Tía Lydia, con demasiadas posibilidades de elección."

"Lo normal, decía Tía Lydia, es aquello a lo que te acostumbras. Tal vez ahora no os parezca normal, pero al cabo de un tiempo os acostumbraréis. Y se convertirá en algo normal."


                                                                ********************

Yo no sé hacer reseñas ni me interesa hacerlas. Siempre he dicho que si algo me gusta lo digo y sino no digo nada. De esta escritora había leído "El Año del Diluvio" y me impactó en su momento. Su manera de ver el futuro de nuestra sociedad es totalmente pesimista pero no exento de realidad pura y dura. Si no eres un optimista incorregible,  que yo sólo lo soy  en mi día a día para sobrevivir, pero no con mi/nuestro futuro. 

Me abstengo de decir lo que pienso para no ser "pájaro de mal agüero" pero la verdad es que muchas de las cosas que siempre he pensado se acercan más rápido de lo normal. 

Y da mucho miedo.

Y como dice la Sra. Atwood en la introducción de este libro "puede pasar cualquier cosa en cualquier lugar"...ya nada nos asegura futuros llanos. 

El libro es sobrecogedor, como lo es la serie. El color rojo lo inunda todo, lo percibes en el libro, como percibes el miedo, la cautela, los ojos que vigilan para denunciarte. El no poder confiar en nadie. Que las horas pasen lentamente. El terror de un mundo militarizado. El terror al dolor. A perder lo poco que puedas poseer. Ya no materialmente hablando sino psicologicamente. La falta total de libertad.

La serie es visualmente impactante. La fotografía es espectacular. Yo vi el primer episodio y no quise volver a mirar más serie...me ahogaba, me deprimía. Luego le pillé el truco. Es un libro y una serie muy duros. Te hacen reflexionar tanto que te queda la cabeza como un bombo. O quizás soy yo la paranoica.

Pero a veces, me da la sensación, que en ningún lugar del mundo se está completamente seguro.

Que todo, todo, como dice Atwood, puede cambiar en un segundo. 

Y eso a mi me preocupa.

viernes, 10 de abril de 2020

Necesitar



A veces no necesitamos que alguien nos arregle, 
a veces  sólo necesitamos que alguien nos quiera 
mientras nos arreglamos a nosotros mismos. 



Julio Cortázar.

martes, 31 de marzo de 2020

Esperanzas




(...) -Cada parte, cada criatura pertenece a los sueños y esperanzas de la humanidad por consiguiente no existen límites para Fantasía.
-¿Y por qué está muriendo entonces?
-Porque los humanos están perdiendo sus esperanzas y olvidando sus sueños, así es como la nada se vuelve más fuerte. 
-¿Qué es la nada?
-Es el vacío que queda, la desolación que destruye este mundo, y mi tarea es ayudar a la nada. Porque el humano sin esperanzas es fácil de controlar y aquel que tenga el control tendrá el poder.


La Historia Interminable

Michael Ende

sábado, 28 de marzo de 2020

1984


Foto: Cronología del Ruido (2012)
Pablo Genovés



Sin embargo, en un sentido físico, la guerra implica a un número reducido de personas muy especializadas, y causa relativamente pocas víctimas. Los combates, allí donde hay, acontecen en vagas fronteras que el común de los mortales apenas sabe donde están, o en torno a las Fortalezas flotantes que vigilan los puntos estratégicos de las rutas marítimas. En los centros de la civilización la guerra supone poco más que una constante escasez de los bienes de consumo y el ocasional estallido de una bomba volante que puede causar una veintena de víctimas. La guerra, de hecho, ha cambiado de carácter. Más exactamente, las razones por las que se lleva a cabo la guerra han cambiado de orden de importancia. Los motivos que estaban ya presentes  hasta cierto punto en las grandes guerras de inicios del siglo XX han pasado a ser dominantes  y se los reconoce y se actúa en consecuencia.




El acto esencial de la guerra es la destrucción, no necesariamente de vidas humanas, sino de los productos del trabajo de la gente. La guerra es un modo de hacer pedazos, lanzar a la estratosfera o hundir en las profundidades del mar materiales que podrían utilizarse para mejorar la vida de las masas y por tanto, a largo plazo, volverlas más inteligentes. 




1984 George Orwell



jueves, 26 de marzo de 2020

Volver a las andadas una y otra vez...





¿Quieres que te cuente lo que la sociología nos enseña acerca de la raza humana?
Te lo sintetizaré.

Muéstrame un hombre o una mujer solo y te mostraré un santo.
Que sean dos y se enamorarán.
Que sean tres e inventarán una deliciosa institución llamada "sociedad".
Que sean cuatro y construirán una pirámide.
Que sean cinco y convertirán a uno en un paria.
Que sean seis y reinventarán el prejuicio.
Que sean siete y en otros tantos años reinventarán la guerra.

Es posible que el hombre haya sido hecho a imagen de Dios, pero la sociedad humana fue hecha a imagen de su antagonista y siempre trata de volver a las andadas.

Apocalipsis

Stephen King

viernes, 20 de diciembre de 2019

CUADERNO 5 (Cuando murió el último animal)




Cuando murió el último animal el mundo colapsó.
Durante meses cientos de científicos estudiaron al último cerdo del planeta. Lo tenían en una especie de urna de cristal donde le hicieron miles de pruebas. Donde el acceso estaba prohibido a cualquier persona ajena a la investigación. Intentaron por todos los medios clonar sus células. Era necesario. Para seguir alimentando a la población. Los animales estaban para eso. Y ese chancho era la última oportunidad.
Trabajaban turnándose, sin descanso. Entre la rabia y la desesperación.

Ese animal de cuerpo rosado, grande y de pelo suave, a veces levantaba la vista y los observaba. Y aguantaba esa mirada triste y cansada de los ojos de los humanos.
Intentando comprender el significado de tantos años de tortura a sus congéneres, de esa necedad.
Los humanos eran necios, sencillamente.
Se aferraban a costumbres arcaicas,a creencias estériles de veracidad.
Se negaban a avanzar. A evolucionar.

Y ahí estaban,  desaprovechando recursos, dinero y efectivos por seguir alimentándose de otras vidas.

Sí, el mundo colapsó cuando él murió.
Con una sonrisa. Aliviado. Él era el último.
Ya no comercializarían con más vidas.
Y eso le produjo paz.



Buenos Aires 2019

jueves, 19 de diciembre de 2019

sirena vuelve al mar...





Enredado siempre entre algas

maraña contra los dedos.
Cierras la madeja
con el fastidio del destino 

Y

el mordisco lo dan otros
encías ensangrentadas
miradas de criminales
a grandes rasgos,
podrías ser tú...

Echar el ancla a babor
y de un extremo la argolla
y del otro tu corazón
mientras tanto...te sangra.

Y el mendigo siempre a tu lado
tu compañero de viaje
cuando las estrellas se apaguen
tarde o temprano,
también vendrás tú.


Duerme un poco más,
los párpados no aguantan ya,
luego están las decepciones
cuando el cierzo no parece
perdonar...


Sirena, vuelve al mar,
varada por la realidad
sufrir de alucinaciones
cuando el cielo no parece
escuchar...

Dedicarle un sueño
cerrar los ojos
y sentir la oscuridad inmensa,
entregado a una luz,
como un laberinto de incertidumbre

Espías la pesadilla y sobrevolar el cansancio
Y en un instante la tierra otra vez

El miedo a traspasar la frontera
de  los nombres...
 como un extraño
Dibuja la espiral de la derrota
Y oscurece 
Tantos halagos!
 Y solo en la memoria que se va...



Héroes del Silencio
La Sirena Varada





miércoles, 7 de agosto de 2019

Fronteras Exprés


Cruzar el Río de la Plata desde Buenos Aires a Colonia (Uruguay) son sesenta minutos en los que vas sentadito en una pedazo de sala como si estuvieras en el cine. 
Yo ni me moví. Así que no vi ni las tiendas ni los baños. 
A veces creo que mi poca curiosidad en ciertas cosas, hace que luego no pueda responder a según qué preguntas...pero es que soy así de cazurra. 


La visa de mi pasaporte llevaba más de un año vencida. En inmigración me hicieron pagar una multa para poder salir del país. Sí. Como leéis: Si eres inmigrante ilegal y quieres arreglar tu situación, sal del país y vuelve a entrar. 
Así que yo con mi recibo pagado, salí de Argentina.

Este "movimiento" me lo aconsejó una funcionaria del "Estado". Me aseguró que no me pasaría nada, que pagara la multa, que saliera a Uruguay y volviera a entrar.
Naaaa...una tontería muchachos!
Y al volver a entrar, obvio, tendría tres meses más de visa para empezar de nuevo con los trámites de la residencia. Si queréis saber la verdad, no las tenía todas conmigo.
Salir, fácil. Entrar...ya veríamos.


Colonia es bonita. Tiene un casco antiguo que me recordó a muchos pueblos de Cataluña y de España. Claro que durante años España y Portugal se estuvieron disputando este trocito de tierra y lo iban construyendo y destruyendo cada vez que desembarcaban los putos colonizadores.


Pero bueno, no vine aquí a hablar de esta bonita ciudad. Sino de mi regreso a Buenos Aires y la aduana. 
Me acompañó un amigo, nada preocupado por mi situación. 
Yo en cambio iba pensando en el momento, que el de inmigración me dijera que no podía volver a entrar y que debían  deportarme... ¿Cómo lo harían? ¿Me pagan el billete de avión? ¿Me marcho sin maletas? ¿Sin nada? ¿Dejo todo lo que tengo en Buenos Aires? Fuera bromas, yo no soy dramas...o  soy poco dramática, pero esto no me hacía ni pizca de gracia.

Pero me di cuenta en aquel momento de la suerte que tengo y que tenemos muchos europeos blancos.
Ocho y media de la noche, tres personas solamente en la fila. Doy el pasaporte, mira mi foto. 
Gira las hojas...se queda en la última entrada...Me mira...y me sonríe...¿Qué pasó Judit? 
Yo que le miro y no me sale nada que decir. 
Mi amigo que le dice: Hola! vamos juntos... 
El tipo que sonríe. -Ah! van juntos...
Agarra el sello y bum! Que tengas buen viaje Judit. Y me vuelve a sonreír.

¿Qué fue eso? Pues yo os lo digo amigos. Soy una mujer blanca, anodina y con acompañante argentino, también blanco. Mi pasaporte es español. No se puede comparar al pasaporte yankie, pero aquí tienes un plus. 
Porque todo el mundo ama a los españoles. Aman el continente Europeo. 
Increíble pero cierto.

Me he preguntado mil veces qué hubiera pasado si hubiera sido una inmigrante ilegal, con la visa vencida de un año, pero en lugar de ser blanca y de facciones corrientes, tuviera la piel más morena o los rasgos indígenas. 
O fuera negra, con el cabello de negra. 
¿Me hubieran sonreído? 
Evidentemente que no. Si hubiera sido negra como el azabache, con mi pelo rizado y mis documentos al día, me hubieran tenido igualmente un rato más largo comprobando que no llevo nada "sospechoso" dentro de mi bolso. 

Cuando leo en Internet, comentarios sobre que los blancos no tenemos "suerte" ni somos privilegiados por ser blancos, una parte de mi ahora se indigna. 
Porque sí. Tenemos priviliegios. Y es así. Y es lo que hay. Tenemos suerte porque vivimos en un mundo creado por blancos y con  leyes hechas por blancos. Y aunque nos parezca extraño tenemos más privilegios y más posibilidades que otra gente que no tiene nuestro tono de piel. 

Y aunque desde nuestra realidad, que puede ser una porquería, quizás lo estemos pasando mal, no tengamos trabajo, tengamos deudas...lo que sea que nos pase. Desde nuestra realidad, puede ser que no veamos "privilegios" por ninguna parte. 
Pero lo cierto, es que los tenemos.

O así lo percibo yo desde mi experiencia.
Desde mi experiencia de inmigrante ilegal durante más de un año. Desde mi condición de blanca anodina que paso desapercibida en cualquier aduana, en cualquier calle, en cualquier país donde voy.
En cualquier país que visito.

Es una realidad y aunque me siento afortunada por ello, hay una parte de mi que sigue creyendo que estamos en un mundo de mierda, donde no somos capaz de empatizar con las personas de nuestro alrededor, de sus muchas y diversas realidades. 
El tema de la inmigración es realmente complejo. Pero yo, que ahora soy inmigrante, que me tratan de lujo en este país. Que no tengo grandes problemas. Sí pienso en esa "clase" de inmigrantes que a parte de tener problemas cotidianos de todo tipo, añade el tono de piel y el país de origen.
Cágate lorito.
Obvio que no todos somos iguales. 
Y eso es muy triste. 


jueves, 6 de junio de 2019

De introspección



Me siento en un Havana y me pido un cortado con un alfajor de chocolate blanco y nueces.

En inmigración hacen paro. Nada nuevo en este país. El trayecto de tren normalmente es de veinticinco minutos y hoy fue de una hora. Nadie te da una explicación. La gente lo asume todo con una tranquilidad que aniquila cualquier atisbo de queja. Todo el mundo sigue absorto a su pantalla de móvil. El silencio sólo se rompe con los múltiples vendedores ambulantes que llenan los trenes y subtes de esta ciudad. La gente que no quiere delinquir y no tiene ni tuvo jamás un trabajo remunerado son los vendedores autónomos de los chocolates, panecillos, bolígrafos y enseres varios.
Y cada día es lo mismo en cualquier punto de la ciudad.

Me tocan las narices los de inmigración. Funcionarios que seguramente también tienen derecho a quejarse pero que sólo consiguen mi indignación porque parece ser que hay personas que se cagan en el tiempo, el trabajo y el salario ajeno. Nadie avisa. Paros no programados. Colas infernales.
No atienden señora, están de asamblea. La puta madre.
Nada, toca volver otro día.

Mi visa caducó. Y mi DNI argentino de extranjera temporaria, también. Hace ya bastante.
Nunca pensé que sería una inmigrante ilegal.
Es el pez que se muerde la cola, necesitas un trabajo para la residencia y necesitas residencia para un trabajo.
Y es lo que hay.
Voy a tener que hacer un millón de trámites.
Y pagar una multa por estar de ilegal en el país.
Aún así, no me preocupa demasiado.