-Es una escuela. -y yo me quedé mirando fijamente el edificio. La primera palabra e imagen que me vino a la mente fue de la película "El Orfanato".
-Es un edificio gris, triste para ser una escuela...
-No...-me contestó quien me acompañaba- Es hermoso!!!
Y yo volví a contestar que me hacía pensar en esa película...
Luego, pienso que la belleza de las cosas es siempre subjetiva...lo que a mi no me gusta a otro le entusiasma y al revés. Luego...si vuelves a mirar quizás encuentres "aquello" que la otra persona puede ver y tu no ves. También creo que de donde vengo se le da mucho valor a que todo esté arreglado y perfecto. Eso está bien. Muy bien, si no dejas de lado otras prioridades. A veces es más importante que todos los niños tengan libros y lápices que no que el exterior de una escuela esté pintado o no...
Lo único que me incomoda ver de las calles y que no comparto son los autos abandonados.
No lo soporto. Embrutecen y hacen que el barrio empobrezca. Y menos al lado de una escuela. Eso debería estar muchísimo más cuidado. Y el abandono de los autos debería multarse. El ciudadano no sólo tiene derechos, como siempre, las obligaciones están para algo y todos deberíamos cumplir con nuestras responsabilidades. A rajatabla.
No. Mira, es esta tienda creada por el encantamiento de las especias que se resquebraja entorno a mi como cáscaras de huevo. Las paredes tiemblan como papel, el techo se parte en dos, el suelo se alza como una ola y me hace caer de rodillas.
Ay, especias, no era necesario que me arrebataran tan violentamente mi refugio; estaba reuniendo valor para marcharme. Entonces se me ocurre una palabra. "Terremoto".
Antes de acabar de pensarla, el suelo se mueve y tiembla de nuevo.Algo vuela por el aire (¿el frasco de piedra o un trozo de espejo?) y me golpea la sien. Una explosión de estrellas rojas en mi cráneo. ¿O serán semillas de guindilla?. Incluso cuando me hundo en el dolor comprendo, desesperada, que no me matará.
La Señora de las especias. Chitra Banerdee Divakarduni
(...) ya que la realidad es multiforme y la memoria una farsante que interpreta el pasado según le da la gana, lo cual quiere decir que aunque una albergue la firme intención de contar cosas tal y como fueron, siempre acabará contándolas tal y como las recuerda, que no es lo mismo.